Evangelio según Dopamina
Y preguntaron a Dopamina:
—¿Por qué los hombres nunca están satisfechos?
Y ella respondió:
—Porque, si estuvieran satisfechos, jamás abandonarían la cueva.
Los hombres guardaron silencio.
Y Dopamina continuó:
—Fui yo quien los empujó hacia el horizonte. Quien los llevó más allá del río. Más allá del mar. Más allá de las estrellas. Fui yo quien puso preguntas en la mente de los sabios y deseo en el corazón de los amantes.
Entonces algunos dijeron:
—Pero también eres la causa de nuestras adicciones.
Y Dopamina respondió:
—También el fuego calienta las casas y reduce ciudades a cenizas. Confundís el poder con el uso que hacéis de él.






